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Foro Recursos Humanos ha retransmitido este lunes en directo dese Capital Radio la gran noticia política y laboral del día: la firma de la subida del salario mínimo interprofesional (SMI). Un análisis en vivo y al instante de las implicaciones en las Relaciones Laborales en la tertulia ADiReLab 360 con representantes de las organizaciones y también de los trabajadores.
Francisco García Cabello, director y presentador de Foro Recursos Humanos, fue dando paso a la rueda de prensa de la firma del acuerdo entre Gobierno y sindicatos mientras los miembros de la mesa de expertos iban comentando los principales puntos y efectos de la subida del salario mínimo.
Desde el punto de vista de la dirección laboral, Antonio de la Fuente, presidente de la Asociación de Dirección de Relaciones Laborales (ADiReLab) y director general corporativo de Personas, Cultura y Talento de Air Europa; ha asumido que el incremento del 3,1% «hay que aplicarlo», pero señaló como «la madre del cordero» las limitaciones a su absorción vía complementos porque puede incrementar el impacto sobre los números de las compañías.
Además, reivindicó que sean empresas y agentes sociales quienes «negocien sus soluciones» y calificó de «grave» que no estén sentados todos los actores -patronal, sindicatos y ministerio- en acuerdos de esta envergadura.
La valoración sindical vino por parte de UGT. José de las Morenas, coordinador de la Secretaría Confederal de Seguridad y Salud, quien calificaba el acuerdo de «positivo» al dar cobertura a 2,5 millones de trabajadores. en sectores con condiciones económicas más precarias. No obstante, recordó que España aún está lejos de los 1.444 euros que representarían el 60% del salario medio según Eurostat, el objetivo de la Carta Social Europea, y defendió que «estamos en la buena dirección, pero hace falta ahondar» hasta alcanzar ese umbral.
El dirigente de UGT coincidió en situar el debate clave en la compensación y absorción: «Si hablamos de un incremento del 3,1% y lo vemos en las bases pero no vemos el resultado final, estamos haciendo un flaco favor». A su juicio, la negociación colectiva debe garantizar que la subida «sea real y efectiva», y no se diluya en ajustes de complementos, especialmente en empresas con beneficios que pueden traducirse en mejores salarios. También lamentó que la patronal no esté en este acuerdo ni en otros recientes, porque «no es una buena noticia» para el diálogo social y para abordar sector a sector la aplicación de las subidas.
Margarita Sequeiro, integrante del Comité Ejecutivo de ADiReLab, advirtió que «se están alterando las reglas» del diálogo social al anunciarse las propuestas en prensa en vez de en la mesa de negociación, lo que tensa las relaciones con la patronal. Al igual que el resto de participantes, se muestra expectante frente a lo que pueda pasar con la compensación y la absorción. Así, explicó que en algunos sectores la parte variable puede suponer entre el 10% y el 30% del salario, y que convertir el SMI en un nuevo salario base «supone una grave injerencia en la negociación colectiva» e incrementos de costes «más que exponenciales» en muchos ámbitos. También subrayó que el Gobierno no puede, vía reglamento, vaciar de contenido la compensación y absorción porque está recogida en el Estatuto de los Trabajadores, una norma con rango de ley, lo que obligaría a pasar por el Parlamento.
Carlos de la Torre, vicepresidente de ADiReLab, socio Laboral de Andersen e inspector de Trabajo en excedencia, encuadró el debate en la directiva europea sobre salarios mínimos, que España debería haber transpuesto ya en 2024. Precisó que la directiva «no impone un salario mínimo europeo único» ni obliga a un SMI legal, sino que marca orientaciones para salarios adecuados y refuerza la negociación colectiva, incluyendo el criterio de acercar el mínimo al 60% del salario mediano.
A su juicio, incorporar esa transposición mediante un reglamento unilateral que vacíe la compensación y absorción «tiene problemas de legalidad» y podría ser impugnado, dado que chocaría con el Estatuto de los Trabajadores. Sobre la subida salarial, la describió como «ciertamente equilibrada» y un «gran motor de calidad de empleo y de vida», pero insistió en que «no parece una buena noticia» que ya sean seis normas recientes sin presencia ni firma de CEOE ni Cepyme, porque daña el clima de diálogo social.
Del SMI al absentismo, un problema de país
Otro de los puntos calientes de las Relaciones Laborales son las altas tasas de absentismo, calificadas por Antonio de la Fuente como «un problema de país» ya no solo para las empresas, «sino también para los trabajadores y la competitividad».
Este miércoles ADiReLab y Madrid Foro Empresarial presentan un decálogo de soluciones encaminadas a unificar criterios de medición y definir un regulador de datos, aunque no sea sencillo; códigos de conducta y no discriminación por motivos de salud; campañas de concienciación contra el absentismo injustificado sin criminalizar; o la creación de un gran evento anual sobre absentismo al estilo de los grandes encuentros de talento en recursos humanos.
Otro bloque plantea revisar la regulación de la incapacidad temporal (IT), que «se ha quedado obsoleta», para facilitar reincorporaciones flexibles tras enfermedades graves y reforzar la atención psicológica en la Atención Primaria ante el auge de las patologías mentales tras la pandemia.
En negociación colectiva, De la Fuente abogó por «repensar» la relación entre absentismo y complementos de IT en convenio y también reclamó un papel más intenso para las mutuas, dotándolas de capacidad no solo para proponer altas, sino incluso para desencadenar despidos en casos extremos. Y subrayó la responsabilidad empresarial de no «enfermar» a sus trabajadores.
Carlos de la Torre coincidió en que el absentismo es «un problema de país» y destacó la importancia del reciente informe de la AIReF sobre evaluación del gasto público, con datos relevantes y propuestas de mejora.
En cuanto a propuestas legales, consideró insuficiente una mayor intervención de mutuas y reclamó que las empresas den un paso al frente con planes eficaces de gestión del absentismo.
Desde UGT, José de las Morenas reclamó empezar por una definición precisa de absentismo, que para él es «aquel que no va por una situación que no puede justificar ni administrativamente ni médicamente». Al mismo tiempo denunció una tendencia a «atacar siempre aquel que no va, esté en la condición que esté» y reivindicó separar bajas justificadas de ausencias injustificadas.
La salud mental fue otra de las cuestiones que destacó, ya que apenas se reconoce como enfermedad profesional pese a su peso creciente, y criticó la escasez de recursos en mutuas y en el sistema público de salud.
